Sin decírselo a mi marido, fui a la tumba de su primera esposa para pedirle perdón. Pero cuando me acerqué a la lápida y vi su fotografía, me quedé paralizada de miedo 😲😱

Cuando nos conocimos, mi marido me dijo con sinceridad que había estado casado una vez, pero que su esposa había muerto en un accidente. Dijo que su muerte aún le dolía profundamente, que era una herida que nunca sanaría. Me dio mucha pena, comprendí su dolor y decidí no entrometerme en el pasado. Me parecía que lo más importante era lo que estaba ocurriendo entre nosotros en ese momento. Estábamos enamorados, felices y preparando la boda.

Pero durante todo ese tiempo no me abandonó un pensamiento: antes de convertirme en su esposa, debía ir a la tumba de su primera mujer, llevar flores y pedirle perdón por ocupar su lugar.

Quería hacerlo de manera honesta y humana, tener la conciencia tranquila. Sin embargo, mi marido siempre decía que no era necesario, que ella misma no querría que alguien removiera el pasado. Intentaba sonar tranquilo, pero yo siempre percibía una tensión extraña en su voz, como si no solo estuviera en contra de mi visita, sino que le tuviera miedo.

Lo atribuí a recuerdos dolorosos, pero mi deseo de ir allí no hacía más que crecer. Un día simplemente tomé las flores y fui. Sin decírselo.

Llegué a la tumba, me preparé para dejar el ramo y, en ese instante, vi la fotografía en el monumento. En ese momento se me helaron las manos, las flores cayeron al suelo y el corazón me latía como si fuera a estallar. Estaba de pie frente a la lápida…

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