Mientras su esposa en casa arrastraba pesadas bolsas de la compra, resolvía peleas infantiles y trataba de mantener el hogar en funcionamiento, él yacía sobre la arena ardiente, dejándose acariciar por la brisa marina. Unas vacaciones que él “se había ganado”. Despreocupadas, silenciosas, sin remordimientos. Al menos eso creía.
Mientras su esposa en casa arrastraba pesadas bolsas de la compra, resolvía peleas infantiles y trataba de mantener el hogar en funcionamiento, él
[...]








