El dolor llegaba en oleadas. No de forma aleatoria ni caótica. Era rítmico, preciso, implacable. Exactamente como lo recordaba del parto de hacía años. Pero ahora no tenía ningún sentido.
El dolor llegaba en oleadas. No de forma aleatoria ni caótica. Era rítmico, preciso, implacable. Exactamente como lo recordaba del parto de hacía
[...]








